11 de septiembre de 2011
TEGUCIGALPA.- Unos seis mil niños y niñas aglutinados en la liga menor del programa Fútbol para la Vida, de la Alcaldía Municipal del Distrito Central, celebraron su día con piñatas, pasteles, dulces y encuentros deportivos en diferentes zonas de Tegucigalpa y Comayagüela.
Héctor “Pecho de Águila” Zelaya y el vicealcalde, Juan Diego Zelaya, celebran a los niños futbolistas con piñatas, pasteles y dulces. |
Las fiestas fueron organizadas por las autoridades de la Alcaldía Municipal, encabezada por el alcalde Ricardo Álvarez, en las colonias Nueva Esperanza, El Lolo, 21 de Febrero, Nueva Suyapa, Iberia, “Soto”, Porvenir, Las Joyas, Villanueva Sur, La Era, Ciudad España, Alemania Estados Unidos, El Pedregal, Los Laureles, Villa Nueva Norte, El Chile y Los Pinos, entre otras.
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A los actos se hizo presente la esposa del edil, Lucrecia de Álvarez, el vicealcalde de la ciudad, Juan Diego Zelaya, quienes junto al director de Deportes de la comuna e impulsador de Fútbol para la Vida, el ex mundialista Héctor “Pecho de Águila” Zelaya, celebraron la ocasión con los miles de niños y niñas que dentro de este programa social mantienen un cuerpo y mente sano alejados de las pandillas, las drogas, el alcohol y otros vicios.
Durante su recorrido por los barrios y colonias antes mencionadas, la señora de Álvarez felicitó a los menores que dedican parte de su tiempo libre a instruirse y practicar un deporte que les permite crecer lejos de las drogas y pandillas.
Los instó a que continúen por el buen camino y se esmeren en sus estudios para que se conviertan en hombres y mujeres que además de ser el orgullo de sus padres, contribuyan al desarrollo de la nación.
El vicealcalde expresó la satisfacción de saber que la Alcaldía está trabajando para que en el futuro Honduras tenga mejores ciudadanos enfocados en el desarrollo humano, social y económico del país.
Resaltó que los niños y jóvenes que están dentro de este programa aprenden a ser disciplinados para cumplir con sus obligaciones, como asistir a la escuela, hacer sus tareas y luchar con empeño por ser los mejores dentro de sus equipos de fútbol.
Por su parte, “Pecho de Águila” Zelaya manifestó que a los niños inscritos dentro de Fútbol para la Vida se les celebra su día todos los días del año, porque han aprendido a compartir y hacer de cada jornada futbolística una fiesta que los motiva a seguir adelante y ser los mejores en las diversas categorías. |
Los cipotes del proyecto social Fútbol para la Vida pasaron horas divertidas en la celebración de su día. |
Los niños y los jóvenes son atendidos constantemente con todo lo que necesitan por parte de la Alcaldía capitalina, la Organización de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y periódicamente son visitados por brigadas médicas para controlar su estado de salud física y mental, agregó.
“Pecho de Águila” exteriorizó su alegría porque cada día más niños y jóvenes se unen al programa Fútbol para la Vida y en menos de 10 años hay 15 mil integrantes que están alejados de los vicios y las pandillas, “esperamos tener este programa a nivel nacional para formar mejores ciudadanos enfocados en el desarrollo de Honduras”.
El ex mundialista aclaró que el interés primordial de este programa es orientar a los niños y jóvenes a que tomen el camino de la educación, porque el fútbol sólo es el mecanismo que se utiliza para cumplir con esa meta.
La orientación y la disciplina que reciben los niños y jóvenes es tal, que todos deben estar estudiando en una escuela o colegio y presentar un buen desempeño en sus responsabilidades educativas, agregó Zelaya.
“Es una buena labor que aleja a sus integrantes de las drogas, el alcohol y las pandillas”, alabó Víctor Adalid Bonilla, de 12 años de edad, y residente en la colonia Nueva Esperanza, quien dentro de Fútbol para la Vida ha aprendido cuáles son sus derechos como niño.
De la misma manera los padres de familia ven con acierto este trabajo que ha dado frutos durante los 10 años de existencia, tal como lo manifestó la señora Bertha Elizabeth Aguirre, quien además de tener a sus hijos dentro de este proyecto, trabaja como voluntaria para el bien de los niños y niñas de la colonia Nueva Esperanza de Comayagüela.
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Doña Lucrecia de Álvarez, esposa del alcalde, compartió las emociones con los pequeñines, que con alegría celebraron el día consagrado a ellos. |
Tomado de www.latribuna.hn